Nasrudín,
siempre astuto, le planteó a su abogado:
- Por
qué no le enviamos un regalo caro al juez para facilitar el proceso
de descargo?
- Tu
estás loco...ese juez es muy íntegro y te condenaría
irremediablemente.
Al
otro dia el juez, sin escuchar muchos argumentos, y de manera
tajante, condenó al otro reo. Entonces, al salir de la corte el
abogado de Nasrudin le pregunto:
- Qué
sorpresa! Yo juraba que
este caso lo perderíamos y que tú, Nasrudín, saldrías condenado.
Fué una suerte que le hubieras enviado el regalo caro...Me imagino
que así lo hiciste !
Nasrudin
contestó:
- Confieso que así lo hice. Pero no resistí a la tentación de enviárselo a nombre del otro reo !!!.