Cierta noche de luna clara, dialogaron:
- Son raras las personas que saben escuchar de verdad, y hasta ahora no había encontrado a nadie que lo hiciera como tú. Esto también lo he de aprender de ti, le dijo.
- Lo aprenderás, repuso Vasudeva, pero no de mí. El río me enseñó a escuchar; de él lo aprenderás tú, también. Lo sabe todo este río; el agua te enseña que es bueno tender hacia abajo, sumergirse, buscar las profundidades.
- ¿También te enseñó el río que el tiempo no existe?
- Si, Siddhartha, para él no existe más que el presente, sin la menor sombra de pasado o de futuro.