
Un tigre, apenas se despertaba cada día, la veía pasar corriendo y comenzaba a perseguirla. La gacela, entonces, corría para salvar su vida. El tigre también corría para salvar su vida, ya que si no daba caza a la gacela, moriría de hambre. Ambos corrían todos los días por su vida.
Aquel que no sabe aún si es gacela o tigre, ni puede dilucidar cuáles son los caminos que la vida le ofrece, tendrá que correr cada día por su vida, apenas se despierte".