Cuando llegaron los bomberos y vieron lo que había sucedido, se preguntaron: - "¿Cómo lo hizo? El hielo es muy grueso, es imposible que haya podido romperlo con esa piedra y sus manos tan pequeñas…"
En ese instante apareció un anciano y, con una sonrisa, dijo:
- Yo sé cómo lo hizo.
- ¿Cómo? —le preguntaron.
- No había nadie a su alrededor para decirle que no podía hacerlo."