La corneja para parecerse mas a las palomas se pinto las plumas de blanco y se aproximo donde los pichones se encontraban. Los pichones la recibieron muy bien pensando que era de su misma especie. La corneja que parecía tener la comida asegurada aguantaba muy bien con ellos hasta que un día se le escapo un cante diferente a los pichones.
Estos decidieron echarla del nido y la corneja marcho con las demás conejas pero al llegar sus compatriotas detectaron que había cambiado de color por lo que estas tampoco la aceptaron entre sus filas. La corneja nunca mas se tintó las plumas ya que en ese momento no era ni corneja ni paloma.