Un día este Rey León celebró una reunión con los animales para disculparse por la actitud de otros leones en el pasado y pidió que los demás actuasen del mismo modo. Así, el lobo dio la paz al cordero, la pantera hizo las paces con el camello y la zorra selló amistad con la liebre.
Todos se felicitaban por la situación de paz y armonía que el nuevo rey había instaurado cuando la tímida liebre quiso tomar la palabra. Nerviosa e inquieta, se dirigió a todos con la siguiente frase:
- "Durante mucho tiempo he soñado con ver llegar un día como este, un día en el que los débiles fuésemos respetados por los más fuertes y no tuviésemos que temer la ira de nuestros naturales enemigos"
Pero tal y como terminó de pronunciar su discurso, la liebre corrió todo lo que pudo, alejándose de allí.