Empezó la oveja diciendo que hubiera deseado no haberse topado con él en su camino; después que ya que se habían cruzado sus caminos le encantaría que sus ojos no pudieran ver nada en absoluto; y para finalizar dijo:
- "¡Espero que algún día todos los lobos perversos tengan un final tan malo como el que le dan a la mayoría de las de mi especie!"
Admitió el lobo que todo lo que había dicho la oveja era verdad, dejándola que se marchase sin causarle ningún tipo de daño, tal y como habían acordado previamente.