Los perros, con buen criterio, se decantaron por un perro griego que tenía como dueño a un bravo soldado. Mientras los lobos estaban totalmente preparados para luchar, los perros vagabundeaban esperando órdenes del griego, el cual no parecía tener ninguna prisa para luchar. Sorprendidos por su pasividad, los perros más viejos comenzaron a demostrarle su inquietud.
- "¿Porque no hemos entablado batalla aún?. ¡¡Los lobos nos tomaran por cobardes!!. ¡¡Vamos de la orden e iniciaremos el ataque""
Los ansiosos perros recibieron el siguiente mensaje de su "jefe"
- "Calma, entiendo que estén preocupados, dijo el perro griego, pero mi tardanza se debe a una muy buena razón. Si miran con atención a los lobos, verán que entre ellos no existen apenas diferencias. Por el contrario, en nuestras filas son tantas las características que nos diferencian, que es necesario sentarse a buscar la mejor manera de todos se encuentren al mismo nivel".