Cuando juzgamos a
los demás, sin comprenderlos, sin saber qué tipo de experiencias han
vivido, sin saber su historia y lo mucho que sufren o han sufrido, es
cuando debemos mirar en nuestro interior. Porque no significa que los
demás sean "malos", sino
que es nuestra falta de comprensión, falta de aceptación, y falta de
amor incondicional.
En el momento en el
que llegas a aceptar verdaderamente lo que te molesta de los demás,
automáticamente deja de afectarte. Entonces, ves las cosas (la vida)
desde otra perspectiva, con más comprensión, con más compasión, con más
amor. Y solo en ese estado, puede surgir el perdón de forma más natural
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